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Uno de los estudios más importantes sobre seguridad del paciente fue el Harvard Medical Practice Study, realizado en hospitales del estado de Nueva York.

Para llevarlo a cabo se analizaron 30.195 historias clínicas correspondientes a 51 hospitales, en una investigación que demandó siete años de trabajo. El estudio se desarrolló durante la década de 1980, una época de gran preocupación en los Estados Unidos por el marcado incremento de las demandas por mala praxis médica.

Las principales conclusiones fueron las siguientes:

  • El 3,7 % de los pacientes sufrió al menos un evento adverso durante su internación, lo que representó 1.133 casos.
  • El 48 % de los eventos adversos estuvo relacionado con intervenciones quirúrgicas.
  • El 19 % se vinculó con el uso de medicamentos.
  • El 14 % correspondió a infecciones.
  • El 13 % estuvo asociado a complicaciones técnicas.

El estudio también demostró que los pacientes mayores de 64 años presentaban una incidencia de eventos adversos y de actos de negligencia médica más del doble que los menores de 45 años.

De los 1.133 eventos adversos identificados, una cuarta parte fue atribuida a actos de negligencia médica.

En cuanto a sus consecuencias, la mayoría de las incapacidades ocasionadas por los eventos adversos desaparecía antes de los seis meses. Sin embargo, el 2,6 % dejó secuelas permanentes y el 13 % provocó la muerte del paciente.

Un dato especialmente relevante fue que solo el 28 % de los errores médicos analizados pudo ser considerado negligencia, lo que demuestra que no todo evento adverso ni todo error asistencial implica, por sí mismo, mala praxis.